menu Menu
Yo y Marianne
By Youssif HALIEM Posted in Poesía on julio 6, 2018 0 Comments 6 min read
Previous MIGRAR AL NORTE Next

Usted, Doña, acurrucada en el trono del Rey
¿Por qué me miras con esa rabia en los ojos?
¿Por qué te apresuras a cerrarles la puerta en la cara
A los indefensos como yo?
Te veo lastrar las llaves de tus cárceles
Sólo para que oiga su chacoloteo
¿Odiarás mi presencia aquí?
No te enojes Doña
Porque mis células chocan
Y mis palabras tartamudean
Y con esas melodías
Las palabras pierden su sentido y mi rostro se obscurece
Y los sospiros… y los temblores coléricos… cuando aparecéis
En un silencio hipócrita, puntuado de negaciones
Que abofetean mi figura y mi conciencia
Que asesinan las letras de las palabras
¿Por qué la palabra « verdad » ya no es palabra?
¿Por qué ya no tiene sentido,
la misma veracidad ?
¡Ha!
Es el infierno de una pesadilla no escrita
Porque las palabras se han vuelto hipócritas
Se empolvan el rostro
Se retuercen
Como una anciana que se cree doncella
Cuyos dientes resplandecientes de blancura

Disfrazan un hedor
Y cuyo cabello suave
Que cae hasta las uñas de sus pies
Disimula la corrosión del tiempo desgastado
Y debajo del polvo y del maquillaje
Hay venas azules infestadas de parásitos

Me amenazas con sanciones
Me apuntas con el dedo
Me amenazas y me prometes
Que algún día, algún día me harás cosas
Te levantas y te vuelves a sentar
Esparces tu ira como fantasmas
Poco te importa que mi cuerpo se acurruque
Y que este aterrorizado
Cuando me dices
¡Vete, no te quiero ahora!
Yo te pregunté, Doña, ¿cuándo me vas a querer?
Con ira e insistencia
Me tiendes la mano para pellizcarme
Y me envenenas con una sola palabra tuya
Y me infliges sanciones de todos tipos
Y me echas una mecha para quemarme
Y con un puño de hierro, masacras mis sueños
Los aniquilas y los amasas de nuevo a tu manera
Dentro de mí nace un volcán
Que apagas en un segundo

Una mar aparece, por mis innumerables lágrimas
Que borras con tus manos
Me nombras con una palabra
Que eliminas con tus cóleras
Y cuando me tomas de la mano hasta lastimarme
Escribe o no escribas
Firma o no firmes
Porque no me importa que existas
Ahí entendí
Que debo estar a tu servicio y que me convocas a tu voluntad
Mi querida, así eres, pero yo…

Me he vuelto Nada. Sin dirección ni pruebas
Ni humano, ni temporalidad
Me he vuelto apátrida
Soy una barca en un mar de heridas, una barca sin ninguna ancla
Elle s’est perdue parmi les rivages de la vie et a fini par s’égarer parmi les abysses de la douleur
Se perdió entre los ríos de la vida, hasta extraviarse entre los abismos del dolor
Estoy cansado
Ya no sé quién soy
Me paré frente al espejo
Y entonces decidí
Borrar mi acta de nacimiento
Borrar mi nombre y tirar mis papeles…

¡Perdón, mi querida!
Tú eres el sujeto, yo sólo soy un objeto
Sé que me falta fuerza para levantarme y enfrentarte
Pero no puedo postrarme para besar tus manos
No estoy tan loco para temerte
Ni tan manipulador para seducirte
Perdón, no soy libre pero entre tus manos, no soy tu esclavo
No soy ni lo uno ni lo otro

Mi querida
He visto tu imagen en todas partes y los ricos te ven como una diosa
También te vi en el bajo fondo de los suburbios
Te vi en los cuatro policías que me agarraron
Para llevarme al infierno
Y encerrarme en una jaula
Luego me interrogaron
¿Quiere usted presentar una solicitud de asilo humanitario?
¿Puede volverse humano lo que empozó de manera inhumana?
Después te vi a través de tres jueces sin humanidad
Sentados, altaneros y egoístas en sus sillas
Como si fueran tres dioses griegos
El dios de las fuerzas del Mal, Seth, estaba furioso, en el medio de esa sala sagrada
El dios del Mar, Neptuno, ahogó los sueños de mi infancia
La diosa de la Caza, Diana, me hizo víctima suya, expatriada
Dos martillazos redujeron a pedazos mis esperanzas y mis sueños

Mi querida

No es justo que después de haber cruzado todas las fronteras
Y soñado con humanidad
Vengas a herirme con tu violencia
Y que por la fuerza me hayas metido en una mazmorra
¿Por qué ?
Todo lo que te he aportado es mucho más bello
Después de todo lo que me hiciste sufrir, hoy me rechazas
Si asiento
Me humillas con tu ira
Y si digo la verdad
Me dices « diablo » y me ignoras
Yo, querida Doña, sólo soy un ser humano
No soy ni diablo ni ángel
Son tus laberintos y buscas perderme entre ellos

Mi querida
Dejemos atrás el pasado
Nuestro presente antes del pasado nos llama
Déjame, querida, no respetar tus leyes
Déjame descansar en tus brazos
Y tomar por un momento tu mano derecha
Y cubrirme con tu mano izquierda
Déjame entrelazar mis dedos con los tuyos
Déjame acariciarte
Y no preguntes nada
No me negues
Y no parlementes

Déjame simplemente expresar mis sentimientos
Déjame llorar y llorar y no seques mis lágrimas
O déjame ir
Hacia la ciudad de los liberados
Que no existe
Allá donde
Los hombres viven sin murallas ni cadenas
Allá donde
Los países no llevan nombres
Allá donde
Todos los sueños se hacen realidad

Mi querida
Soy un niño sin país
Exiliado quien mantiene la cabeza en alto
Mi alma está presente
En el fondo de los océanos y en las gotas de lluvia y en los mantos de nieve y en las llamas del fuego, sólo
soy un remanente de ser humano, soy los restos de Caín pisoteado por los talones del Tiempo.

Mi querida
Levántate y elévate a la altura de los prados de mi amor
Mírate en los reflejos de mi rostro
Quítate la máscara
Quítate la ropa de Racismo y de Hipocresía
No hagas diferencias
Ya no esclavices
No sofoques las voces
No, mil veces no.

Mil lágrimas, mil gritos en los abismos de los océanos y en los mercados de humanos.
Toma mi mano y mira el amanecer
Rompe tus murallas
Ya no insistes y no exageres
Deja de anunciar eslóganes aprendidos de memoria
Eslóganes de los cuales estamos asqueados y que ya no queremos
Deja de destruir los valores que hemos construido pacientemente
No termines con nuestra relación, a pesar de sus miles de fallas

 

 

 

Traducido Por : Lise Godin

Partager
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  


Previous Next

Leave a Reply

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

keyboard_arrow_up